Ramón Morales

Llega el año 1951. Aún laborando para La Voz de Colchagua, Ramón Morales se entera que una mujer viuda vendía una pequeña imprenta, ubicada entonces en calle Yumbel esquina Chillán, motivándose a iniciar su propia aventura periodística. Como no contaba con los fondos, su hermano mayor Luis, mecánico dental en Santiago, se los facilitó. Trasladó las máquinas y enseres a calle Valdivia 753, lugar donde se fundó La Región el 1 de mayo de 1952. Con el lema “Periódico deportivo, noticioso e independiente” salió a circulación con el valor de dos pesos. “El capital humano comenzaba en sus dos hijos mayores: Jorge, todavía con espíritu liceano, y Antonio, quien ya había aprendido los secretos de la tipografía. Otro familiar, Gilberto Morales, su cuñado, dejaba La Palabra para ser su cajista. Se fueron sumando losprensistas Ramón Osorio, los hermanos Gálvez, Gustavo Fuentes, algunos para quedarse por varios lustros”, relata Sergio Morales Morales.

La Región dedicó su primera portada, impresa con tinta roja, a “rendir homenaje a los camaradas caídos, víctimas de la ‘justicia’ capitalista”, incluyendo algunas reseñas de los mártires de Chicago y sus últimas palabras tras ser condenados a muerte. En sus ocho páginas, la primera edición del periódico incluyeron notas relacionadas al Día del Trabajador, un canto a los héroes del trabajo, un extracto del libro “Ahí va el hombre sobre la tierra” de Osvaldo Labarca Fuentes, un artículo escrito por el ex-atleta Walter Fritsch, y otras notas culturales, deportivas y políticas.

Primer número, 1 de mayo de 1952

Como era común en toda publicación nueva, La Región definió sus propósitos y esperanzas a través de su primera editorial: “Siempre que aparece una nueva hoja periodística, en esta sección, en la cual se habla de la personalidad del periódico, se hacen un sinnúmero de considerandos que informan la razón de su existencia y el norte que seguirá en el devenir del tiempo. Esta publicación, muy modesta por lo demás, viene a cumplir un anhelo largamente esperado por los deportistas, no tan sólo de la ciudad, sino que también de los pueblos vecinos, y ello será para servir, fomentar y levantar aún más el pedestal preponderante que se ha ganado merecidamente en las justas que le ha correspondido intervenir. Sabido es que tendremos que luchar duramente con el espíritu un tanto apático de nuestros habitantes, pero tenemos la certeza que no será así, ya que las numerosas personas que se han acercado hasta nosotros, para alentarnos, nos están demostrando que han experimentado un verdadero entusiasmo por cooperar al mantenimiento de nuestros anhelos. Esta hoja aceleró sus pasos con el fin de dedicar su primera edición al homenaje en el Día en que los forjadores de todas las actividades del orbe, celebran con emoción el recuerdo del martirologio de siete visionarios que pagaron con su sangre la revelación ante los potentados, que se negaban a conceder un mínimo de bienestar a sus colaboradores, cual era la reducción de la jornada de trabajo. Debemos agregar, además, que nuestras columnas estarán siempre al servicio de la colectividad, sin distinción de ninguna especie, ya que será como lo indica nuestro folio: “La Región”, periódico deportivo, noticioso e independiente.”

Las preocupaciones iniciales del periódico se relacionaron a la promoción de “un mejoramiento inmediato y definitivo” del campo de deportes local, un nuevo velódromo, un “mejoramiento de la vida penitenciaria”, entre otras. Su tercer número fue dedicado a la celebración de los 210 años desde la fundación de San Fernando. La Región sería ideológicamente radical, aunque no vinculada directamente al partido, insistiendo en declararse un periódico independiente y objetivo.

Durante el primer año de circulación de La Región, laboraron en el periódico:

  • Oficina de Redacción: Antonio Morales M. (jefe de información), Rafael Villanueva M. (jefe de crónicas), Jorge Morales M. (deportes), Raúl Pulgar (Intendencia), Raúl Rayeau (Municipalidad), Archibaldo Morales V. (crónica policial), Mariano Díaz (crónica literaria), Osvaldo Echeverría (teatro) y Carlos Cepeda G. (música).
  • Colaboradores: Enrique León, Mario Uribarri, Manuel Villena, Fernando Colina, Arnaldo Jiménez, Osvaldo Pérez Olmedo, Alfonso Fuenzalida, Enrique Neiman, Pablo Neiman, José Vargas Badilla, Gonzalo Drago, José Ferrari, Edgardo Parraguez, Ester Véliz Cuevas, Álvaro Rubio, Juan J. Hidalgo, Facundo Solís y Óscar Segundo Silva.
  • Reporteros gráficos: Juan Ormazábal, Gastón Cabello y Pedro Barboza.
  • Corresponsales: Héctor Allende P. (Placilla), María Tollini y presbítero Juan Bautista Lagos (Chimbarongo), Anatolio Salinas N. (Agua Buena), Onofre Segundo Mellado (Roma), Guillermo Mella S. (Nancagua), Nicolás Morelli V. (Paredones) y Raúl Jara (Pichilemu).
  • Personal técnico: Luis Contreras, Gilberto Morales, Ramón Osorio y Ricardo Gálvez.
  • Director: Ramón Morales Moraga.
Sergio Morales Morales sostiene copia del primer ejemplar de La Región (2017)

Por 1956 su periodicidad ya es de cuatro ediciones por semana, razón por la cual adquiere la denominación de interdiario. Ramón Morales se retiró del periódico por 1968, aunque se mantuvo como su director y representante legal. Sus hijos tomaron parte más relevante en La Región. Antonio pasó a ser el jefe de taller, mientras que Sergio, quien inició sus labores en La Región a comienzos de esa década, tomó la edición de la publicación. De acuerdo a su relato, “estudié algunas cosas muy a la ligera y no terminé mi enseñanza media, y empecé a trabajar en la imprenta y en el periódico. Obviamente en La Región no habían reporteros, así que yo como hijo del director tuve que hacer reporteo particularmente, reportero policial y ese tipo de cosas”. Junto al fotógrafo Fernando González Ríos preparaba un suplemento gráfico denominado “Foco”, exhibido al público en dependencias del periódico. “Nosotros con Fernando, había algún hecho, había un choque, sacaba fotos. Para nosotros hacer clichés era imposible, así que juntábamos algunas y se agrupaba la gente a ver el suplemento”, cuenta Morales.

3 de noviembre de 1970

1970 fue un año de cambios para Chile y para este periódico. El clan Morales no imaginaba el inexorable destino que le deparaba a La Región, con dieciocho años de vida recién cumplidos. “La Región se encuentra en plena adolescencia, aunque por sus arrestos ha conquistado una poderosa virilidad. […] La Región constituye un ejemplo para el periodismo provinciano. Estos dieciocho años no la encuentran cansada ni anquilosada. Al contrario, la encuentran en pleno programa de progreso, de superación, en pleno auge de madurez periodística”, escribía Juan Danús. Con un importante cuerpo periodístico, La Región estaba a la vanguardia técnica y periodística en Colchagua. “Acá hay mucho entusiasmo por laborar en estas actividades y siempre con ánimo de progresar”. Y ese ánimo se comenzó a hacer patente a medida que avanzaba el año. El estreno una sección de guía comercial, el 1 de agosto, fue el preámbulo de un importante anuncio: dos días después pasaba a ser un diario. “Desde hoy La Región todos los días en su hogar, menos los domingos”: “Hoy se cumple nuestro más ansiado anhelo… y tal vez nuestra meta. Eso de interdiario ha quedado atrás. Formamos parte de un diario, el primero de la provincia de Colchagua. A lo mejor es una aventura, pero intentaremos mantenernos hasta que nuestro personal esfuerzo ya no dé más”.

Durante la campaña presidencial, La Región se declaró independiente “ofreciendo nuestras columnas a todos los sectores que apoyan las diferentes candidaturas”. Sin embargo, la mayoría de los colaboradores eran adherentes de Allende o Tomic, causando malestar en el Partido Nacional, a pesar que también fueron invitados a participar en el periódico. Como resultado, la tienda retiró la propaganda política. A pesar del entusiasmo que motivó a los Morales a convertir su periódico en diario, la respuesta económica no fue la esperada. “El dinero, ese vil metal que todo lo logra, ese metal que es imprescindible para poder subsistir, nos derrotó”. Terminaba el año 1970, y expiraba con él La Región. El 29 de diciembre Sergio Morales hizo el anuncio “…hasta aquí llegamos”: “Hoy debemos dar una dolorosa noticia. Hoy debemos anunciar que La Región muere el último día de 1970. Este 1970 que está por expirar ha sido funesto para diez diarios de provincia, entre ellos éste, que logró ponerse a la cabeza de los órganos periodísticos de nuestra huasa provincia. Después de 18 años de bregar tras la noticia. Después de haber salvado uno y mil escollos. Después de haber escrito miles de páginas de la historia colchagüina. Después de muchos sinsabores y algunas satisfacciones… Sí, amigos lectores, con gran pena y emoción debemos decir hasta siempre. […] ¿Las causas? Son muchas. Pero más que nada es la ingratitud. Por ello es que esta nota de despedida es eso precisamente, y no de agradecimiento. Hemos hecho lo posible porque La Región no muera, aún en otras manos, aún con otra orientación, con otros fines. La Región no fue ni ha sido una empresa, más bien una institución de servicio, que estuvo a disposición de todas las ideologías, de todas las tendencias. Por ello es que necesitó respaldo y no lo tuvo. Necesitó aliento. Los diarios provincianos persiguen el progreso de su zona. La Región estuvo en muchas batallas, cumplió su finalidad. Tal vez cumplió su época también. El avanzado desarrollo de las comunicaciones nos hizo apurarnos, ponernos a tono, y en esa competencia perdimos, y hasta en nuestra propia casa se nos puso obstáculos. Pedíamos progreso para la provincia, pero para ello también debíamos progresar nosotros, y pusimos todo nuestro esfuerzo. La Región fue, para muchos de nosotros, como el primer hijo. Fue una preocupación constante y diaria que todos los días debía vocearse por las calles de la ciudad. Fue, sin duda alguna, una tarea muy dura. La Región expira junto con 1970. Nos queda, sí, una satisfacción: esos dieciocho años no han sido en vano”.

Sergio Morales hoy atribuye el fin del periódico a causas relacionadas con la contingencia nacional. “Las cosas cambiaron radicalmente [al asumir Allende]. Empezaron a funcionar los sindicatos, que tenían mucha preponderancia, por lo que se tornó cosa imposible gobernar el taller”. Para su familia, el periódico significó “dieciocho años de mucho esfuerzo, esfuerzos grandes, porque el taller estaba hecho con muchas incomodidades, con muchas precariedades. Se necesitaba realmente tener alma de quijote para hacer esas cosas, se hacían con mucho esfuerzo… hasta me llego a emocionar de acordarme”.

Rafael Cumsille, miembro de la sociedad que compró La Región en 1971

El cierre de La Región resultó ser sólo un capítulo en su historia. A dos semanas del acontecimiento ya se hablaba de la constitución de una nueva sociedad que se haría cargo del periódico. “Todos comentan de la ‘sociedad’ para reeditar La Región. Los dinerillos son prorrateados entre los componentes de la Sociedad Plurinacional”, comentaba La Voz de Colchagua. “Habían interesados, particularmente gente que era opositora al Gobierno de la época, y ellos se quedaron con el periódico. Se fue el personal, se fueron las máquinas, y nosotros subsistimos con el tiempo solamente con la imprenta de obra”, relata sobre aquellos días Sergio Morales. En efecto, el periódico La Región fue adquirida por un grupo de comerciantes sanfernandinos: Fidel Álvaro Iglesias, Néstor Ruiseñor Daibes, Víctor Escobar Escobar, Manuel Vásquez Díaz, Hugo Valenzuela Eriza, Jorge Valdivia Muro, Carlos Oyanguren Urrutia, Enrique Sababa Auad, Simón Martínez Pérez, Rafael Cumsille Zapapa y Jorge Urrutia Bauerle. Juntos constituyeron la Sociedad Periodística Portales Limitada, llamada así en honor a Diego Portales, considerado “padre del comercio nacional”. Urrutia fue designado gerente general de la empresa.

Omar Parra Reina

“Un grupo de vecinos con mucho sentido del amor regional han formado una empresa para revivir a La Región”, expresó Óscar Silva Amigo en la primera edición de la segunda etapa, publicada el 1 de febrero de 1971, y comercializado a un escudo cada ejemplar. “Esta nueva vida viene impregnada con principios de servicio público, respeto por los derechos humanos, veracidad en la información, sin explotación de la desgracia del prójimo y exenta del sensacionalismo populachero”, agregó Silva. El área administrativa del diario fue comandada por Hugo Valenzuela y Jorge Urrutia; Juan Ojeda Barría fue designado como jefe de deportes; y el nuevo director de La Región fue José Omar Parra Reina. Aquel 1 de febrero de 1970 se realizó en los nuevos talleres de La Región, ubicados en Bernardo O’Higgins 564, una ceremonia de reapertura a la que asistieron autoridades, dirigentes, el presidente nacional del comercio detallista, Rafael Cumsille; Juan Molina, presidente del Centro para el Progreso; Tomás Rivera, tesorero general del Registro de Comerciantes; y Heriberto Bustamante, jefe de Impuestos Internos en la provincia.

Óscar Silva

En noviembre de 1971, Omar Parra es reemplazado por el militar (R) Óscar Silva Amigo, antiguo columnista del periódico, como director del medio. En febrero de 1973, asume el mando de La Región el periodista de Melipilla, aunque colchagüino de origen, Víctor Luis Marín Calquín, recordado con el infame apodo de “Cara de Pichula” y conocido por el exacerbado sensacionalismo. Los inicios de la segunda etapa de La Región se dan en medio del gobierno de Salvador Allende, en que el periódico se convierte en un enconado detractor de la Unidad Popular, se declara en una constante guerra con el periódico El Guerrillero, y posteriormente es un fiel colaborador de la dictadura militar.

29 de septiembre de 1973
Víctor Marín Calquín

Víctor Marín estuvo al mando del periódico hasta el 26 de julio de 1974, fecha en que renunció “por el deber ineludible de atender sus intereses familiares, que están lejos de San Fernando”. El Consejo del periódico designó a Omar Parra Reina como director reemplazante hasta que se acordara el nombre del nuevo director en propiedad. El 16 de septiembre de 1975 asumió la dirección de La Región, por segunda vez, el militar en retiro Óscar Silva, quien señaló que durante su gestión el periódico “continuará su marcha periodística por el camino del prestigio que mis antecesores supieron imprimirle”. La Región, que tuvo un inédito período de distribución gratuita entre enero de 1978 y junio de 1980, tenía como eslogan durante la segunda era de Silva: “Si ama a su Patria, renuncie a todo beneficio ideológico internacional y entregue su iniciativa creadora a ella. Si es verdadero sanfernandino, lea y avise en éste, su periódico”. Silva estuvo al mando del periódico hasta el 26 de julio de 1980. Entre el 8 de julio y el 11 de noviembre de ese año figura Víctor Escobar Escobar como director subrogante. Dos días después Emilio Guillermo Ávila Aguilera, periodista de larga trayectoria con 69 años de edad, toma el principal cargo de La Región. A Ávila, apodado “el Maestro”, le correspondió ser parte del comienzo de una tercera etapa del periódico. La Región pasó a ser Diario VI Región desde el sábado 17 de mayo de 1997, con el número 4.171. La razón: “el objetivo […] obedece a que queremos dar un merecido impulso de esfuerzo periodístico, de manera que comunas de las provincias de Colchagua y Cardenal Caro estén de esta forma insertas en el ámbito noticioso regional”.

3 de mayo de 1997
Emilio Ávila

Emilio Ávila dejó la dirección de Diario VI Región el 4 de agosto de 2008 debido a su débil condición de salud, aunque se mantuvo como “director honorario” y continuó escribiendo columnas bajo su seudónimo, Vila. Lo reemplazó como director y editor responsable Carlos Rodolfo Silva Hernández, conductor del programa “FM Noticias” de Radio Trigal, emisora en que ha desarrollado su carrera. Poco después de su asunción, el periódico se ve enfrentado a una situación que se calificó como “inédita”: fueron allanados por la justicia debido a la publicación de una columna de opinión del conservador y archivero Pablo Berwart. “Nosotros como empleados fuimos avasallados totalmente”, cuenta Marcela Toledo Cornejo, representante legal del Diario VI Región y empleada del diario desde 1986. Esos acontecimientos determinaron el futuro del diario. Según relata Toledo, los propietarios de la Sociedad Periodística Portales decidieron vender la empresa porque “se vieron estresados por la situación”. Aunque hubo ofertas de empresas e incluso partidos políticos, Diario VI Región pasó a manos de sus propios empleados el 11 de enero de 2011.

El 7 de agosto de 2012 Silva deja la dirección de Diario VI Región y es reemplazado por el periodista Mauricio Ortega Rojas, quien desempeñó sus funciones hasta el 5 de febrero de 2015. Silva volvió a dirigir el periódico desde la edición publicada al día siguiente. En el aniversario número 65 de Diario VI Región, en mayo de 2017, el director Carlos Silva realizó un recuento de la historia del periódico y reflexionó: “Tratamos de ser dignos del pueblo que representamos porque, cuando en el futuro se quiera saber sobre la historia o el pasado de nuestra zona, el principal referente serán las miles de ediciones de La Región, hoy Diario VI Región. […] [El diario] es una de las muchas instituciones que la nación posee cuyo norte es la búsqueda permanente del bien común o la eterna lucha del bien sobre el mal. Y dentro de nuestra modestia y sin falsos arrestos de humildad creemos haber entregado más que un grano de arena al camino que pavimenta el desarrollo local y regional en estos 65 años”.

En aquel año, las siguientes personas desempeñaban funciones en el matutino:

  • Departamento de prensa: Carlos Silva Hernández (director y editor), Eduardo Barros Hormazábal, Verónica Delgado Torrealba, Patricio Flores Retamales y Mónica Colina Rojas.
  • Administración: Marcela y Andrea Toledo Cornejo (gerencia); Nidya Jaque Torres (área comercial); Gonzalo Rivera y Miguel Bustos (diseño); Alamiro Piña Pavez, Luis Sánchez Urzúa, Fernando Lizana Parraguez, Héctor Trujillo Aránguiz y Ramón Pinochet Venegas (talleres).
  • Corresponsales: Jorge Nasser Guerra, César Martínez, Mauricio Navarro, Juan Pablo Sufán, Cristian Lobos, Avelino Santos y Hugo Cabezas.
  • Colaboradores: Luis Ibarra Soto, Nicolás Gangas Vilches, Víctor León Donoso, Pedro Marchant, Jorge Pavez, Carlos Rojas, Jaime Díaz Meza, Roberto Soto Aliaga, Ramón Riquelme, José Pinto Ávila y Sonia Angélica Ávila.

Marcela Toledo manifestó en noviembre de 2017 que el diario no tiene “ninguna corriente política, ninguna. Respetamos las corrientes políticas y nosotros pertenecemos al partido de Chile”. Consultada sobre el rol que pudiera caber a La Región en la tensión política y social que hubo en Colchagua desde 1970, Toledo explica que “no puedo responder por una historia de antes. Si el diario fue confrontacional, no lo sé. Todos los tiempos son distintos y ahí hay algo que está muy claro: la historia es de acuerdo a quien la cuenta”.

26 de septiembre de 2018

Colaboraron en el proceso de investigación de este artículo: Joaquín Alarcón Orrego, Lucas Garrido Fenelli, Nicolás Véliz Pinto y Joaquín Centellas Tapia.

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