Víctor Luis Marín Calquín

De Museo de la Prensa
Víctor Luis Marín
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Nacimiento 24 de diciembre de 1932
Melipilla, Departamento de Melipilla, Provincia de Santiago
Fallecimiento 19 de octubre de 2003 (70 años)
Melipilla, Provincia de Melipilla, Región Metropolitana
Residencia Melipilla
Ocupación Periodista
Padres Nicolás Marín y Fresia Calquín

Víctor Luis Marín Calquín (Melipilla, 24 de diciembre de 1932ibídem, 19 de octubre de 2004) fue un periodista y poeta.

Biografía

Marín nació el 24 de diciembre de 1932 en Melipilla. Su padre, José Nicolás Marín Madrid, había nacido en la localidad colchagüina de Paniahue el 10 de septiembre de 1901, y se asentó desde 1928 en la ciudad de Melipilla, donde se transformó en comerciante e industrial, fue regidor y alcalde de la comuna, además de ser fundador de la Cámara de Comercio local, del Sindicato de Transportistas y de las líneas de movilización colectiva a Mallarauco, Alhué y otros lugares vecinos. Su madre fue Fresia Calquín.[1]

Fue uno de los fundadores del Ateneo Juan Francisco González, la institución cultural más longeva de su ciudad natal, creada el 27 de agosto de 1952 con el objetivo de “dotar a la ciudad de un quehacer artístico-cultural permanente y realizado por sus propios esfuerzos, sin esperar ni tiempo ni otras voluntades”. El primer directorio lo tuvo como presidente, y a la profesora y locutora Latifeh Leonor Musri Guzmán como secretaria. Marín y Musri contrajeron matrimonio el 21 de marzo de 1962. Periodista colegiado, inscrito con el registro número 1.718, fundó aquel año un periódico denominado Pensamiento y Trabajo, que sólo publicó dos ediciones. En las elecciones municipales de 1963, fue candidato a regidor de su lugar natal representando al Partido Demócrata Cristiano, aunque no logró acceder al cargo.[1]

Además de escribir para el diario El Labrador, Marín se desempeñó durante el resto de la década en la Radio Ignacio Serrano, fundada en 1961 por José Massoud Sarquis, emisora en la que también laboraba su esposa. Como encargado de prensa se ganó el apodo de “el Brujo de la Noticia”. En 1969, sin embargo, fue despedido. Enojado por la decisión de Massoud, concitó el apoyo de un grupo de pobladores para tomarse la planta transmisora “para impedir que siguiera saliendo al aire y obligar así a su dueño a concurrir allí para exigirle que lo repusiera en su espacio radial”. La situación no terminó bien, ya que se produjeron daños a la propiedad, por los que fue declarado reo por el Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Melipilla, y luego condenado al pago de cien escudos de multa, según sentencia del 30 de agosto de aquel año. Aunque Marín apeló a la Corte de Apelaciones de Santiago, ésta la confirmó en todas sus partes, con costas.[1]

Llegó a San Fernando, invitado por su partido, en 1972, año en que se integró como colaborador del periódico La Región. “El Brujo” participó activamente en la campaña parlamentaria de 1973 conduciendo un programa político en la Radio Manuel Rodríguez, en el que hacía propaganda pro-Confederación Democrática. El 17 de febrero de 1973, tras referirse a unos supuestos acaparamientos en bodegas de agencias estatales, el intendente Guillermo Sepúlveda solicitó al propietario de la emisora, Luis Guerra, que Marín “tuviese cuidado con alarmar a la población”, cuestión que terminó con el despido del comunicador, quien por entonces se desempeñaba como asesor de La Región. Conocida fue su disputa con Archibaldo Morales, director del periódico izquierdista El Guerrillero.[1]

El 26 de julio de 1974 deja la dirección del matutino colchagüino. Tras ello, se habría radicado en Argentina por un breve período antes de retornar a Melipilla, donde continuó ejerciendo el periodismo. En 1976 fundó la revista publicitaria Fonoguía; entre 1983 y 1984 tuvo a su cargo el periódico de la Cámara de Comercio, El Comerciante; además del pasquín Stadium, que circuló entre 1985 y 1993; y fue el director responsable de El Bollenar, perteneciente al Club de Deportes Independiente.[1]

Marín se volcó también a la literatura, publicando algunos libros, entre los que se incluyen “Cuentos para Eulalia” (autoedición, 1995), “Los picones” (autoedición, 1997), “¿Te cuento mis cuentos?” (Editorial Huilco, 1999, 28 páginas) e “Historiguía, apuntes de la historia de Melipilla” (2002).[1]

El 2 de septiembre de 2003, a petición del edil Darío Jerez Jerez, el Concejo Municipal de Melipilla aprobó nombrar un pasaje de la población Obispo Pablo Lizama como Víctor Marín Calquín, por considerarlo una “persona que ha sido destacada en las artes, la cultura y la promoción social”. Poco después, Marín falleció. Su deceso se produjo en la noche del 19 de octubre, a la edad de 70 años y en su ciudad natal. En 2004 se publicó su libro póstumo “Pedro el cojo y otros cuentos”. Además, en cada aniversario de su fallecimiento, la agrupación Poetas del Mundo le rinde homenaje por su trabajo literario.[1]

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 Grez-Cañete, Diego (2018). Colchagua en desconcierto. Santa Cruz: Aurora de Colchagua