Provincia de Colchagua (1826-1976)

De Enciclopedia Colchagüina
(Redirigido desde «Antigua provincia de Colchagua»)
Colchagua
Provincia histórica
La exintendencia de Colchagua
La exintendencia de Colchagua

Bandera de Colchagua
Bandera

Escudo de Colchagua
Escudo

Mapa provincia Colchagua.jpg
La provincia de Colchagua en el período 1942-1976
Capital San Fernando (1840-1928; 1934-1976)
Curicó (titular, 1826-1840)
Rancagua (1928-1934)
Entidad Provincia histórica
 • País Chile
 • Departamentos San Fernando (1826-1976)
Santa Cruz (1928-1976)
Cardenal Caro (1973-1976)
Caupolicán (1831-1934)
Curicó (1826-1866)
Talca (1826-1833)
San Vicente (1925-1928)
Rancagua (1928-1934)
Cachapoal (1928-1934)
Intendente Manuel Antonio Recabarren (1826, primero)
Jaime Rodríguez Bengoechea (1975-1976, último)
Subdivisiones Tres departamentos, quince comunas (1976)
Superficie  
 • Total 8673 km²
Población (1970)  
 • Total 143 584 hab.
Producto geográfico provincial  
 • Total (1967) 735 millones de escudos

La provincia de Colchagua fue una de las veinticinco provincias históricas, con rango de actual región, en que se dividió Chile entre 1826 y 1976. En sus últimos años estuvo subdividida en tres departamentos: San Fernando (capital San Fernando), Santa Cruz (capital Santa Cruz) y Cardenal Caro (capital Marchigüe). Su capital fue, durante la mayor parte de su historia, la ciudad de San Fernando, aunque también fue encabezada en pequeños períodos por Curicó y Rancagua.

Las leyes federales de 1826 la denominan como Cuarta Provincia y le asignaron el territorio comprendido entre los ríos Cachapoal y Maule, incluyendo las ciudades de Rengo (Río Claro), San Fernando, Talca y Curicó, que fue designada como su capital. Los talquinos protestaron enérgicamente contra su inclusión en una provincia con Curicó como capital, considerándola una localidad inferior, logrando la separación del departamento de Talca en 1833 con la creación de la nueva provincia de Talca. En 1840 pasó a ser capital la ciudad de San Fernando y 25 años más tarde, el departamento de Curicó también se escindió de Colchagua para conformar la nueva provincia de Curicó.

Los límites provinciales no sufrieron nuevas modificaciones hasta 1928, cuando la dictadura de Carlos Ibáñez fusionó a Colchagua con la provincia de O'Higgins, pasando a ser su capital la ciudad de Rancagua. Se anexó a Colchagua, además, parte del territorio de la provincia de Curicó: el departamento de Santa Cruz. Restaurada la democracia, en 1934 el Congreso aprobó una ley que restaura ambas provincias, aunque pasó al departamento de Caupolicán a O'Higgins. En 1973 se creó el departamento Cardenal Caro, con capital en Marchigüe, aunque su implementación fue interrumpida por el golpe de Estado. La dictadura de Augusto Pinochet, con el proceso de regionalización, suprimió la provincia de Colchagua y su territorio pasó a formar parte de la nueva VI Región, con capital en Rancagua.

Etimología

El nombre Colchagua proviene del idioma mapudungún, y es compuesto a partir de las palabras colthau (renacuajo) y hue (lugar de). En suma, significa lugar de renacuajos.[1][2][3]

Historia

1826-1833: Creación de la provincia y separación de Talca

El decreto que crea la Cuarta Provincia en enero de 1826, publicado en el Boletín de las leyes i decretos del Gobierno

La provincia de Colchagua fue creada durante el gobierno del director supremo Ramón Freire, el 30 de enero de 1826. Fue una de las ocho provincias formadas con el objetivo de instaurar un régimen federal que, sin embargo, nunca se llevó a cabo. Colchagua fue confirmada en su carácter de provincia por ley del 30 de agosto de 1826 junto a Coquimbo, Aconcagua, Santiago, Maule, Concepción, Valdivia y Chiloé. Fue designada como su capital la villa de Curicó y sus límites fueron "desde la orilla sur del río Cachapoal hasta el río Maule". Se designó como su primer intendente a Manuel Antonio Recabarren, en enero de ese año, aunque no consta que haya ejercido en este cargo.[4] El primero que efectivamente ejerció el puesto fue Isidoro de la Peña, hasta entonces gobernador del departamento de Curicó, en el carácter de interino.

Colchagua se subdividió inicialmente en tres departamentos: San Fernando (capital San Fernando), Curicó (capital Curicó) y Talca (capital Talca). Cada uno de ellos, exceptuando la capital provincial, era administrado por un gobernador designado por el presidente de la República, al igual que el intendente. La administración local era ejercida por los respectivos cabildos de cada cabecera departamental.[5]

En paralelo, durante los primeros años de la provincia, existió la Asamblea Provincial de Colchagua, con parlamentarios representantes de los diversos pueblos colchagüinos. Este congreso provincial estableció, por acuerdo del 17 de septiembre de 1831, la división del departamento de San Fernando para conformar el departamento de Caupolicán, con capital en Rengo.[5]

Una ley del 5 de agosto de 1833 escindió del territorio de Colchagua una importante parte, el departamento de Talca, para conformar la provincia de Talca. Desde los inicios de la provincia, grupos de vecinos talquinos manifestaron su rechazo a pertenecer a Colchagua, principalmente por el hecho de que Curicó fue designada capital de la provincia, considerando que Talca era una ciudad con mayor número de habitantes y recursos.[5]

1833-1928: San Fernando capital; escisión de Curicó

La designación de Curicó como capital provincial, que había sido protestada con tanta fuerza por Talca, no fue definitiva, ya que los intendentes asentaban la administración provincial entre esta ciudad y San Fernando, la que fue confirmada el 12 de septiembre de 1840 como la capital colchagüina, manteniéndose así de manera casi ininterrumpida hasta 1976. Los curicanos, sin embargo, deseaban volver a ostentar el título de capital provincial, pero debieron esperar algunas décadas para que ello se cristalizara, creándose la provincia de Curicó por ley del 26 de agosto de 1865.[6][7] La separación definitiva del departamento de Curicó ocurrió el 21 de agosto de 1866, cuando se inauguró la intendencia de Curicó e inició sus funciones el nuevo intendente, Rafael Munita.[8] Según declaró en su memoria de 1866 el ministro del Interior, Álvaro Covarrubias, “la ley que crea la nueva provincia de Curicó acaba de ser puesta en práctica. El Gobierno, al usar de la autorización que dicha ley le concedía para designar los límites de los dos departamentos que aquella provincia debe contener, ha procurado que ellos sean naturales y bien calculados para facilitar la administración, tanto nacional como local, estudiando al efecto el asunto con la debida detención y recogiendo noticias de las personas más conocedoras del terreno”.[9][10]

La ley de comuna autónoma, que entró en vigencia en 1891, entregó la administración local a los nuevos municipios, cuya jurisdicción abarcaba sus respectivas comunas. En Colchagua fueron creadas ese año las comunas de San Fernando, Roma, Chimbarongo, Nancagua, Matanzas, La Estrella, Pichilemu, Palmilla y Placilla, todas en el departamento de San Fernando; y en Caupolicán, las comunas de Rengo, Requínoa, Chanqueahue, Coinco, Zúñiga, La Quinta, Pichidegua, San Vicente y Malloa. En los años posteriores se sumaron las comunas de Calleuque, Cunaco, Peña Blanca, Rosario, Tinguiririca y Población, en San Fernando; Huique, Olivar y Pichiguao en Caupolicán; y Laguna de Tagua Tagua en el departamento de San Vicente.[11]

La histórica Enciclopedia Británica de 1911 describió así a la provincia de Colchagua:

Una provincia de Chile central, que limita al norte con Santiago y O'Higgins, al este con Argentina, al sur con Curicó, y al oeste con el Pacífico. Su área es estimada oficialmente en 3.856 metros cuadrados; población (1895) 157,566. Extendiéndose a través del gran valle central de Chile, la provincia tiene un área considerable dedicada a la agricultura, pero se le da mucha atención a la ganadería y la minería. Su principal río es el Rapel, a veces considerado como el límite sur del Imperio inca. Su más grande afluente es el Cachapoal, en el valle en que, entre las estribaciones andinas, se encuentran los populares baños termales de Cauquenes, a 2306 pies sobre el nivel del mar. El ferrocarril central estatal de Santiago a Puerto Montt cruza la provincia y tiene dos ramales dentro de sus bordes, uno desde Rengo a Peumo, y uno de San Fernandoo vía Palmilla a Pichilemu en la costa. Las principales localidades son la capital, San Fernando, Rengo y Palmilla. San Fernando es una de las varias ciudades fundadas en 1742 por el entonces gobernador general José de Manso, y tenía una población de 7,447 en 1895. Rengo es un activo pueblo comercial y tenía una población de 6,463 en 1895.[12]

Hasta 1925 la provincia de Colchagua quedó integrada por los departamentos de Caupolicán y San Fernando. El 17 de septiembre de 1925, el presidente Arturo Alessandri crea el nuevo departamento de San Vicente, con cabecera en la comuna de San Vicente, separándolo de Caupolicán. Dicho estado de cosas no tuvo gran permanencia.[13]

1928-1934: Fusión con O'Higgins

La intendencia de Colchagua (actual gobernación provincial de Cachapoal) en Rancagua.

Por decreto de la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, que entró en vigencia el 1 de febrero de 1928, fueron fusionadas las provincias de O'Higgins y Colchagua, manteniéndose la denominación de esta última y trasladando la capital provincial a Rancagua. En consecuencia, la provincia de Colchagua quedó integrada por los departamentos de Rancagua (capital Rancagua), Cachapoal (capital San Vicente), Caupolicán (capital Rengo), San Fernando (capital San Fernando) y Santa Cruz (capital Santa Cruz), este último con territorio escindido de la provincia de Curicó. Además, varias comunas desaparecieron al ser fusionadas con otras.[14]

Tras una ferviente campaña realizada por connotados vecinos y parlamentarios colchagüinos, una ley publicada el 24 de enero de 1934 logró restablecer las provincias de Colchagua y O'Higgins. Colchagua perdió gran parte de su antiguo territorio, particularmente el correspondiente a los antiguos departamentos de Caupolicán y San Vicente, pero recuperó definitivamente aquel de Santa Cruz.[15]

1934-1976: Estabilidad y supresión

La comuna de Navidad, del departamento de Santa Cruz, fue traspasada al departamento de San Antonio, provincia de Santiago, por ley N.° 7.394 del 28 de diciembre de 1942.[16] Hasta 1973 la provincia estuvo integrada por solo dos departamentos, el de San Fernando y el de Santa Cruz. La situación cambió el 4 de septiembre de ese año, al crearse el nuevo departamento Cardenal Caro, a partir del territorio costero del departamento santacruzano.[17]

Dentro del proceso de regionalización impulsado por la dictadura militar, la provincia histórica de Colchagua fue suprimida a contar del 1 de enero de 1976, siendo fusionados los departamentos de San Fernando, Cardenal Caro y Santa Cruz para conformar la nueva provincia de Colchagua, administrada por un gobernador supeditado al intendente de la VI Región.[17]

Geografía

El territorio provincial se ubica en el Chile central. Sus límites, desde 1883, fueron: por el norte, las provincias de Santiago y de O'Higgins; por el este, la República Argentina; al sur, la provincia de Curicó; y al oeste, el Océano Pacífico. La forma de la provincia era irregular, especialmente en su dirección norte-sur: "más ancha que larga, en el sentido latitudinal alcanza a unos 170 kms., y en el de los meridianos hasta 100 kms. en su sector occidental, y tan solo unos 40 kms. en el oriental". Mediciones realizadas en 1960 por el Instituto Geográfico Militar calculan una superficie de 8.326,80 km2, esto es, el 1,10% del territorio nacional.[18]

Orografía

El relieve de Colchagua se identifica con el del territorio central nacional, con pequeñas variaciones locales. La cordillera de los Andes desciende notablemente en altura, alcanzando un promedio menor a 4.000 metros. Resalta en ella el volcán Tinguiririca, con una altura de 4.300 metros. La cordillera de la Costa es igualmente baja en Colchagua, "apareciendo como una llanura ondulada conectada regularmente en el sector de la costa con las llanuras litoráneas, de considerable extensión en esta parte". De acuerdo a la Dirección de Estadística y Censos, el subsuelo de la depresión intermedia es constituido por materiales de acarreo de origen fluvial.[18]

En el valle central, o depresión intermedia, se ubican los dos más importantes centros urbanos de la provincia de Colchagua: la capital San Fernando y Santa Cruz, cabecera del departamento homónimo.[19]

Clima

Colchagua tiene un clima mediterráneo, con lluvias de invierno y un verano seco y prolongado. Hay mayores precipitaciones invernales en los lugares más latitudinales. Las media anual de precipitaciones en San Fernando era de 780 mm., duplicando a la ciudad de Santiago.[18] En Santa Cruz alcanzaba a 804 mm., en Puente Negro 743 mm., y en Marchigüe, 680 mm.[20]

La capital provincial tenía un promedio térmico anual de 13,5 °C. Existen diferencias notables entre la costa, con menores temperaturas generales, y la depresión intermedia y la región andina, donde son más altas.[18]

Hidrografía

El territorio provincial, por su pequeña extensión superficial, no mantenía sistemas hidrográficos desarrollados íntegramente en él. Sus cursos de agua son tributarios de otros ríos más importantes, extraprovinciales.[21]

El río Tinguiririca, su principal afluente, nace en los faldeos del volcán homónimo, a poca distancia de la frontera con Argentina. Los afluentes más importantes los recibe desde el sur: el Claro, el Chimbarongo y el Guirivilo. El río tuerce hacia el norte a la altura de Palmilla, sirviendo como límite con la provincia de O'Higgins a partir de San Francisco del Huique por unos cuarenta kilómetros. En la mitad de este curso recibe por el oriente al río Cachapoal, confluyendo en la formación del río Rapel, que desemboca en el Océano Pacífico.[21] La hoya hidrográfica total del Tinguiririca se estima en 13.520 k y su longitud es de 240 kilómetros.[22]

Otros cursos de agua destacados en territorio colchagüino son el estero Topocalma al norte y el estero Nilahue, que desemboca en la laguna de Cáhuil, que a su vez desagua al océano.[21]

Vegetación

La provincia se ubica en la gran zona mediterránea y su formación vegetal característica es el espinal (estepa de Acacia cavenia), consistente en una asociación del espino con otros arbustos como el maitén, boldo, quillay, palqui, molle, colliguay, entre otros. Estos vegetales, dependiendo de las condiciones climáticas, pueden alcanzar un desarrollo arborescente. Los pastos son diversos, predominando las gramíneas que se desarrollan en plenitud en primavera, secándose completamente en verano. Se trata de una característica típica de las regiones semi-áridas.[23]

Organización territorial

La última división administrativa de Colchagua, vigente entre 1973 y 1976, le asignó tres departamentos: San Fernando, Santa Cruz y Cardenal Caro. El territorio provincial estaba, además, subdividido en quince comunas. En el primer departamento se hallaban la capital provincial y departamental, San Fernando, junto a Chimbarongo, Nancagua y Placilla. En el departamento de Santa Cruz se hallaban la capital departamental Santa Cruz, Chépica, Palmilla, Peralillo y Paredones. Finalmente, en el departamento Cardenal Caro se situaban su capital Marchigüe, Pumanque, Pichilemu, Rosario y La Estrella.[24]

Demografía

Población histórica de la provincia de Colchagua
Año Pob.   ±%  
1835 167 518 —    
1854 192 674 +15.0%
1865 233 015 +20.9%
1875 147 854 −36.5%
1885 155 687 +5.3%
1895 157 566 +1.2%
1907 159 030 +0.9%
1920 166 342 +4.6%
1930 295 971 +77.9%
1940 138 036 −53.4%
1952 139 531 +1.1%
1960 158 509 +13.6%
1970 168 516 +6.3%

Históricamente el territorio de la provincia de Colchagua tuvo un marcado carácter agrario, dada su cercanía con Santiago y las buenas condiciones climáticas que favorecieron tempranamente el asentamiento de los colonizadores.[25]

El primer censo desde la creación de la provincia, llevado a cabo en 1835, declara que habitaban en Colchagua 167.518 personas. Treinta años más tarde, en 1865, tenía 233.015 habitantes. El censo siguiente, de 1875, le consigna 147.854 habitantes; la baja de la población se debe a la separación del departamento de Curicó. Para 1920, la población de Colchagua ascendía a 166.342.[26]

El censo de 1930, año en que la provincia de Colchagua comprendía el territorio de los departamentos de Rancagua, Cachapoal, San Fernando, Caupolicán y Santa Cruz, la población era de 295.971 personas. Separadas las provincias de O'Higgins y Colchagua, perdiendo esta última el territorio del departamento de Caupolicán que desde su creación le había pertenecido, la población provincial en 1940 era de 138.036 personas. Treinta años después, en 1970, año en que se llevó el último censo bajo la antigua división político-administrativa, la provincia de Colchagua tenía 168.516 habitantes.[26]

La población rural superaba en forma ostensible a la urbana. El censo de 1970 señala que 110.827 personas (65,77%) residían en sectores rurales, mientras que 57.689 (34,23%) lo hacían en áreas urbanas. Los centros urbanos eran escasos y de población moderada, siendo la más habitada la ciudad de San Fernando: la comuna tenía un total de 41.291 residentes, de los cuales 29.463 vivían en el área urbana. Le seguía en importancia Santa Cruz: 9.460 personas habitaban el área urbana de la comuna, mientras que 15.523 residían en sectores rurales de ese territorio. El remanente de la población urbana colchagüina habitaba en las localidades que eran cabeceras de comunas, como Chimbarongo, Peralillo, Chépica y Pichilemu.[25][27]

Un análisis de la Oficina de Planificación Nacional, elaborado en 1972, señala que entre 1960 y 1970 emigraron casi 25 mil personas de Colchagua, principalmente hacia la provincia de Santiago, lo que a juicio de la repartición "es un hecho bastante grave que nos demuestra que la provincia [de Colchagua] no proporciona trabajo ni ingresos suficientes como para retener a su población, especialmente a los jóvenes que tienen que emigrar a las grandes ciudades en busca de trabajo y mejores perspectivas de vida". Las comunas con mayor migración eran Lolol, La Estrella, Marchigüe, Rosario, Paredones, Chépica y Palmilla: coincidían todas estas en "centrar su actividad en la agricultura, poseen suelos de mala calidad, erosionados, con deficientes sistemas de comunicación y una pobre dotación de servicios urbanos tanto para la población como para las actividades productivas".[28]

Economía

El producto geográfico de Colchagua (producto interno bruto) ascendía en 1967 a 735 millones de escudos, siendo la agricultura el sector de mayor contribución. El valor, sin embargo, ascendía solo al 1,1% del producto nacional. El producto colchagüino, en el período 1960-1970, creció en un 2,4%; a nivel nacional, creció en un 4,7% en el mismo período. El bajo crecimiento se debe, según ODEPLAN, "al comportamiento de los sectores construcción, comercio y servicios, que decrecieron, y al de industria que aumentó levemente".[29]

Debido al lento crecimiento económico de la provincia, para 1972 se advertía que ello provocó una alta migración hacia otras regiones, gran cesantía y "desocupación disfrazada". La situación se veía agravada por "el escaso impulso dado por los gobiernos a través de la inversión pública, la que solo ha significado el 1,3% del total del país".[30]

Agricultura

La economía de Colchagua se concentró tradicionalmente en el sector agrícola, gracias a sus favorables condiciones climáticas, los suelos fértiles y la tradición agraria. Se producían, principalmente, frejoles, garbanzos, arroz, maravilla y tabaco.[25] El sector agropecuario constituía el único sector dinámico de la provincia, aportando el 43% del producto geográfico y concentrando el 63% de la población activa trabajando en esta actividad.[31]

La encuesta correspondiente al año agrícola 1960-1961 señala que las mayores superficies destinadas al cultivo corresponden al trigo (46.180 has.), alfalfa-trébol (18.960 has.), frejoles (8.160 has.), viñas (5.024 has.), arroz (4.950 has.) y maravilla (3.943 has.), siendo cultivadas con menor importancia el maíz, las papas, los garbanzos y el tabaco.[25] La superficie no agrícola-forestal de Colchagua correspondía al 25% del total provincial, ascendiendo a 204.889 hectáreas, y se corresponde principalmente con el macizo andino.[32]

Era prácticamente inexistente en la provincia la infraestructura para la comercialización de los productos del agro y su industrialización, existiendo en 1972 déficit de frío y embalaje de frutas, déficit de elaboración del vino, así como déficit y deficiencias de los mataderos.[33]

La propiedad de la tierra era concentrada en pocas personas. A juicio de la ODEPLAN, "la existencia de grandes latifundios y, por otro lado, de miles de minifundistas y pequeños propietarios, es uno de los factores que ha influido directamente en el escaso y lento desarrollo de la provincia". El proceso de reforma agraria intentó cambiar esta situación entre 1965 y 1973, cuando se le terminó abruptamente. El objetivo era entregar, para 1972, el 67% de los suelos productivos a los trabajadores del campo. En este contexto, los campesinos se organizaron en las federaciones Liberación Campesina y Progreso Agrícola, fusionadas en 1971 en la federación El Surco.[34]

Ganadería

Sobre la ganadería, la encuesta del año agrícola 1960-1961 consigna que la provincia tiene 108.480 bovinos, 269.780 ovinos y 29.090 equinos en el período señalado.[35] La mayor parte de la superficie provincial considerada productiva, el 82%, era destinada al uso ganadero.[36] El uso de una gran extensión territorial para uso ganadero se debe a que buena parte de este es de aptitud exclusivamente forestal, encontrándose sectores prácticamente abandonados, con una carga animal de hasta un ovino por cada 10 hectáreas.[37]

La producción ganadera y lechera era baja y disminuía progresivamente. Sin embargo, en el período 1965-1971 hubo un desarrollo muy importante en el rubro avícola, habiéndose iniciado la crianza de pollos broiler y reproductoras en 1964, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Existía la necesidad de crear fuentes de trabajo para campesinos, generándose una alternativa de producción que proporcionó ingresos a corto plazo a la gente y ralentizó el abandono paulatino de la población, especialmente del área de la costa, hacia otras regiones. El proyecto de crianza de pollos broiler se transformó en un proyecto de explotación avícola en manos de cooperativas campesinas y de una federación provincial. La capacidad de producción anual era de 2.080.000 pollos broiler en 1972.[38]

ODEPLAN estimaba en 1972 que, considerando la capacidad de los suelos de la provincia y el nuevo riego incorporado por el embalse Convento Viejo, una de las posibilidades de producción residían en el desarrollo de la ganadería, particularmente en la producción de leche y derivados.[39]

Otros sectores

La minería y la industria eran sectores económicos "insignificantes". En la primera área destacaban la extracción de azufre y sal, mientras que en el segundo rubro la provincia contaba con molinos de trigo y arroz, además de fábricas de botones, cigarrillos y aceite.[40] Colchagua era una de las provincias menos industrializadas del país, "con tecnologías muy rudimentarias, costos altos de producción e imposibilidad de competir con industrias del centro del país". En 1967 existían en la provincia 685 establecimientos industriales, dando ocupación a 2.579 personas; la mayoría de estos recintos (462) eran de carácter artesanal, con entre uno y cuatro empleados. La actividad industrial se concentraba en las ciudades de San Fernando y Santa Cruz.[41]

El turismo en la provincia se concentraba en el balneario de Pichilemu y las termas del Flaco.[40] La actividad en este sector era "muy reducida y estacional", a pesar de contar con "recursos turísticos naturales suficientes como para dar un impulso fuerte". Sin embargo, se consideraba necesario subsanar algunas deficiencias como los problemas sanitarios de Pichilemu y las termas del Flaco, y la infraestructura insuficiente en lugares como las sierras de Bellavista, Cáhuil y Bucalemu. El aporte del turismo al producto geográfico no alcanzaba en 1972 al 1%.[42]

En la costa colchagüina, el sector pesquero era enteramente artesanal en la década de 1970. El Sindicato de Mariscadores de Colchagua contaba con una flota de botes pesqueros en las lagunas de Cáhuil y Petrel, dedicados al turismo y la extracción de especies desde estos cuerpos de agua, "por no tener los botes apropiados para internarse en el mar y no contar con un refugio adecuado (molo de atraque o muelle pesquero)". En la producción anual del Sindicato destacaba la extracción de locos (110 toneladas), el alga chasca (100 toneladas), las jaivas y machas (20 toneladas cada una), la corvina y el jurel (10 toneladas cada una), entre otras especies.[43]

En 1972 se dedicaba al uso y explotación forestal un total de 22.807 hectáreas, de las cuales 6.056 eran de bosque natural y 16.751 de bosque artificial.[44]

Administración

Educación

Un porcentaje importante de la población colchagüina, asentada en la ruralidad, no sabía leer ni escribir. Colchagua poseía, en la década de 1970, un déficit de escuelas y profesores en todos los niveles. El 5% de los niños en 1972 no asistían a la escuela, mientras que los que lo hacían desertaban dentro de los primeros cuatro años de formación. Los estudiantes que lograban terminar su educación media mayoritariamente no proseguían estudios superiores (99,4%).[45]

La enseñanza técnico-profesional presente en la provincia no tenía programas diseñados pensando en las necesidades provinciales, por lo que muchos jóvenes debían emigrar a otras regiones "o quedarse en la provincia como cesantes o desaprovechando sus estudios en trabajos totalmente ajenos a su preparación".[45]

Salud

En 1972, la provincia de Colchagua, junto a las de Maule, Cautín y Aysén, se encontraba entre las con mayor deficiencia en recursos físicos sanitarios, como hospitales, postas y equipos médicos. Existía en Colchagua, además, un déficit de personal médico y paramédico "bastante grave". La falta de personal técnico especializado "trae como consecuencia una mala atención, gran porcentaje de personas que no se alcanzan a atender y enfermos que deben ser enviados a otras provincias para su atención".[46]

Transportes

En 1962 Colchagua tenía un total de 1.516 kilómetros de caminos.[40] Las vías de comunicación más importantes de la provincia eran el Longitudinal Sur (actual Ruta 5 Sur; 35 kilómetros en territorio provincial) y el camino que une San Fernando con Pichilemu (actual Ruta 90). La red caminera, constituida principalmente por vías de tierra y ripio, era considerada en 1972 como "una de las más deficientes del país": el 4% estaba pavimentado y el 38% solo era transitable en una parte del año.[47]

Las comunas con acceso al Longitudinal Sur (San Fernando y Chimbarongo) tenían ventaja relativa para trasladarse fuera de la provincia. Sin embargo, el resto, especialmente las de la costa, tenían graves problemas de accesibilidad debido a las malas condiciones de los caminos y la inexistencia de alternativas.[47]

Colchagua tenía tres clubes aéreos en 1972: el Club Aéreo de San Fernando, fundado en 1942; el Club Aéreo de Santa Cruz, que data de 1968; y el Club Aéreo de Pichilemu, de 1965. Todos tenían a su cargo un aeródromo local. Además de estas pistas, se hallaban disponibles siete más en el territorio provincial, ubicadas en las localidades de San José de Marchigüe, Bucalemu, Lolol, Alcones, Pulín (La Estrella), La Cueva y Pichilemu.[48]

El servicio de ferrocarriles presente en la provincia correspondía al longitudinal y al ramal San Fernando-Pichilemu, que se extendía por 119 kilómetros entre la ciudad de San Fernando y el pueblo de Pichilemu.[40]

Medios de comunicación

Aviso de El Curicano en un periódico de Concepción

El primer periódico publicado en la provincia de Colchagua fue El Curicano, en la ciudad de Curicó. Este circuló entre octubre de 1857 y enero de 1859. El primero de San Fernando fue El Porvenir, fundado el 28 de mayo de 1864 en una época de revitalización de la ciudad, luego de la llegada del ferrocarril en noviembre de 1862. Publicado los días miércoles y sábado en San Fernando, la publicación no identifica a su editor, pero se sabe que salió a luz en la denominada Imprenta de San Fernando. Fue publicado hasta el 18 de septiembre de 1870, cuando circuló su edición 359, a seis años de su fundación.[49]

Los periódicos más relevantes de la provincia histórica fueron La Palabra de San Fernando, dirigido por Francisco Román y que fue editado entre 1910 y 1952; La Región, también sanfernandino, denominado desde 1997 como Diario VI Región, fundado por Ramón Morales Moraga en 1952; y El Cóndor de Santa Cruz, fundado en 1917 por Adeodato García Valenzuela.[49]

La Radio Manuel Rodríguez de San Fernando, establecida en 1947 por Luis Guerra Cruzat, fue la primera estación radiofónica de la provincia de Colchagua y transmite, hasta la actualidad, en A.M..[50] En Santa Cruz, en tanto, la primera emisora fue Radio Colchagua, perteneciente a Jorge Villalón Gamboa y fundada en 1965.[51] Antes de la supresión de la provincia en 1976 no hubo radioemisoras en frecuencia modulada ni canales de televisión locales.

Religión

Referencias

Citas
  1. Grau 2002, p. 92.
  2. Editorial Forja 2017, p. 112.
  3. Armengol Valenzuela 2018, p. 156.
  4. Grez-Cañete 2019, p. 16.
  5. 5,0 5,1 5,2 Grez-Cañete 2019, p. 17.
  6. Boletín de leyes y decretos
  7. Grez-Cañete 2019, p. 17-19.
  8. Memoria del intendente de Curicó, 1867
  9. Memoria del Ministerio del Interior presentada al Congreso Nacional. Santiago: Gobierno de Chile. 1866. p. 16. 
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Fuentes